Me causo mucha curiosidad este articulo, ya que los mendigos abundan por todo el mundo, no solo en Colombia como muchos creen, y mas curioso es ver que estas personas rechazadas por la sociedad, pueden prestar un servicio y entrar a la cadena economica productiva de un pais o una ciudad, ganando dinero licitamente y sin hacerle daño a nadie. No se si dentro de poco estaremos viendo a los mendigos de nuestra querida Bucaramanga con avisos alusivos a "Compre el mejor pan dela ciudad en Trillos" o "Venga a la quinta en navidad"
La historia del juego es tan antigua como la de la humanidad. Los niños de la antigua Roma ya jugaban a las tabas y con muñecas de marfil y hueso. No obstante, los juegos de los niños han estado determinados por los avances tecnologicos en la construccion de juguetes y por los cambios sociales y urbanisticos que han experimentado nuestros pueblos y ciudades. Asi, antes era corriente ver a los niños jugar en las calles y plazas a la piola, al corro, al escondite, hoy, la television, el trafico y la sobrecarga de tareas extraescolares de los alumnos, impiden que los escolares puedan seguir jugando en plena calle como lo hacian sus padres y sus abuelos.
En cuanto a los juguetes, estos han experimentado grandes cambios, pasando desde los puramente artesanales, hechos con materiales de desecho por los propios niños, o con materiales pobres, como el carton o la hojalata, por artesanos de la provincia y de otras limitrofes, a los juguetes tecnologicos, que funcionan con microprocesadores.